18 de marzo de 2014

Aceptate y querete

¿A veces sentís que todos te superan? ¿Tenés dificultades para expresar tus ideas? ¿Sentís pánico de hacer el ridículo? ¿Requerís de la aprobación de otros para sentirte bien o tomar decisiones? Si contestaste sí a tan sólo una de estas interrogantes, entonces es posible que tengás dificultades con tu autoestima.

 

La autoestima es la forma en que te valorás y te respetás a vos mismo, es decir, la satisfacción por apreciarte y la capacidad de responder positivamente ante diversas situaciones con seguridad. Al tener tu autoestima en buen nivel, tomarás mejores decisiones, crecerá tu potencial y serás una persona auténtica.

 

¿Por qué es importante?

 

Los jóvenes que se quieren y se aceptan a sí mismos tienen una estabilidad emocional muy fuerte y toman los problemas de la vida como un reto a superar. Si fallan, saben que los errores no son fracasos, sino oportunidades para aprender y no caer de nuevo.

 

Además, un adolescente con buena autoestima se identifica porque…

☺ No se deja manipular por otras personas

☺ Disfruta al realizar sus actividades diarias

☺ Tiene metas claras y se esfuerza por alcanzarlas

☺ Es capaz de disfrutar de la soledad

☺ Resuelve los problemas por sus propios medios

☺ Se sabe perdonar cuando comete un error y no deja que las malas experiencias pasadas lo detengan

 

¿Cuándo no me acepto?

 

Una baja autoestima puede generar varios problemas de personalidad como:

► Depresión y ansiedad

► Dificultad para comunicarte y escuchar a los demás.

► Hablar negativamente de otras personas, e inclusive de vos mismo

► Timidez y dificultad para hacer amigos

► Bajo rendimiento académico

► Incapacidad para resistir la presión de grupo

► Ideas suicidas

► Coedependencia, es decir, necesitás de otras personas para tomar decisiones o realizar cualquier actividad.

 

 


Mejora tu autoestima

 

Para lograr una sana autoestima es necesario seguir los siguientes cuatro pasos.

 

  1. Autoconocimiento: hacé un análisis de tus habilidades, gustos y preferencias.
  2. Autoconcepto: describí cómo consideras que sos. Recordá que las creencias de vos mismo las manifestás en tu conducta.
  3. Autoevaluación: reconocé en qué cosas fallás y sé conciente en qué podés mejorar.
  4. Autorrespeto: valorate verdaderamente por lo que sos. Dale peso a tus ideas y opiniones, eso es respetarse.

 

El éxito en la vida depende de tu actitud. Habrá gente cercana a vos,