28 de diciembre de 2013

Alcanzá tus metas

Cada vez que comienza un año, es una oportunidad de plantearse objetivos de superación personal y lograr que muchos sueños se hagan realidad. Pero, para ello requiere voluntad y tener el firme propósito de cumplirlos. A continuación, encontrarás una pequeña guía para lograr el éxito que deseás sin caer en el intento.

 

Trazá objetivos

 

Los compromisos personales surgen de necesidades y deseos de superación. Tomá en cuenta cuáles metas podés alcanzar, sin dejar de ser realista, alejate de lo que  es fantasioso o muy lejano. Si tenés una meta a largo plazo, plantearte objetivos específicos para que te mantengas en el camino y sé constante el cumplimiento de los pasos para llegar al final.

 

Cuando tenés varias metas, es importante que le dediqués tiempo y esfuerzo a cada una de ellas. Recordá que los objetivos deben ser medibles, al llegar a la fecha límite, revisá cuánto has avanzado, solo así vas a llegar al final.

 

Pensá positivo

 

Hasta el momento tenés tu meta en mente y sabés hacia dónde ir, pero es posible que durante el recorrido, te topés con problemas o contratiempos que te dificulten alcanzar los objetivos. Si esto ocurre, debés hacer una reflexión sobre las acciones que tomaste y ver en dónde caíste o cometiste un error para superarlo y retomar el camino con la vista fija en la meta. Siempre mantenete positivo ante las adversidades y verás que tu esfuerzo será recompensado.

 

El fin no justifica los medios

 

Para cumplir con tus objetivos, vas a necesitar la ayuda de las personas más cercanas a vos, como: tus papás, hermanos o amigos. Está bien que te echen la mano en tus propósitos, pero eso no significa que vas a pasar sobre ellos a manchar la reputación de alguien con tal de satisfacer tus metas.

Una señal que te puede indicar cuando no actuás de manera correcta es tu propia conciencia. Si sentís que has actuado en contra de tus valores o hundido a alguien más, debés de replantear tus acciones.

 

La ambición es mala, siempre y cuando sea para mejorar tu calidad de vida, sin prejuicio de otros. Sin embargo, hace que las personas consigan sus metas sin méritos o dañen la moral de otros.