29 de noviembre de 2011

Antes de decir ¡Salud!

Para algunos, el consumo de alcohol resulta divertido o cool, y para muchos, en estas fiestas no puede faltar este tipo de bebida. Sin embargo, esta sustancia se ha convertido en la principal causa de muerte en la población juvenil. Además, incide indirectamente en los problemas de la familia y de la sociedad.

 Sustancias riesgosas

 El alcohol es una droga depresora del sistema nervioso central que altera el funcionamiento del organismo. Su consumo y abuso van acompañados de problemas y situaciones de riesgo. En cada licor, el grado de alcohol varía y mientras más fuerte es, más daño causa.

 No hace falta para pasarla bien

En la actualidad, el fin de algunas reuniones no es divertirse, pasar un rato agradable y ver películas, sino embriagarse con cualquier clase de alcohol. Como lo son conocidas comúnmente los “chupes”, idas al Puerto o a Panajachel, o en reuniones privadas; y se preocupan más por el alcohol que van a llevar, que por la comida, cuando en realidad no hace falta estar embriagados para pasar un buen momento.

Consecuencias a corto y largo plazo

 El consumo excesivo crea adicción y es una enfermedad que requiere de un tratamiento especial. Entre las consecuencias físicas y emocionales, a corto y largo plazo, se encuentran:

 Emocionales y sociales

  • Dependencia física
  • Pérdida de control
  • Depresión y ansiedad
  • Sentimiento de culpa
  • Violencia y hostilidad
  • Paranoia
  • Aislamiento social

 Físicas

  • Depresor del sistema nervioso
  • Daños severos al cerebro, como lagunas mentales
  • Problemas en el hígado, corazón y estómago
  • En los hombres, afecta la producción de espermas y testosterona
  • En las mujeres, causa menstruaciones irregulares
  • Infertilidad

 Pedir ayuda

 Si vos te encontrás en estado de embriaguez o bien tenés problemas de alcohol, es importante que les pidás ayuda a tus amigos o familiares, ya que tu cuerpo no reacciona adecuadamente y exponés tu vida y la de terceros.

Lo que no sabés

La Polícia Municipal de Tránsito señala que el 30% de los pilotos detenidos por conducir bajo efectos del alcohol son menores de 25 años.