28 de enero de 2013

¿Aparentás lo que no sos?

La tecnología y el materialismo son factores que nos afectan todos los días, tanto que hemos llegado al punto de creer que un objeto nos dará poder o felicidad, o simplemente, nos abrirá las puertas para ser el más popular y tener más amigos. ¿Cuál es el problema? Nos puede llevar a aparentar lo que no somos para que nos perciban como cool, olvidando que lo que nos define es el interior. ¿Te suena?

Según la psicóloga clínica Alva Contreras, la adolescencia es una transición donde los jóvenes se encuentran en la búsqueda de su identidad, por lo que en algún momento pueden caer en apariencias falsas, pero ¿por qué? Por los estereotipos establecidos en los centros educativos, en las redes sociales, en la televisión y en otros medios.

Contreras señala que muchas veces influye el centro educativo ya que muchos padres hacen un gran esfuerzo por inscribir a sus hijos al mejor, a pesar de no contar con los fondos suficientes. El problema es cuando la presión grupal de tus compañeros comienza a afectarte y empieza a causar frustración o resentimiento hacia tus padres, por no ser capaces de afrontar gastos que consideran necesarios.

¿Por qué aparentás?

  • Te sentís infeliz o insatisfecho con la persona que sos
  • Competitividad social
  • Te subvalorás
  • Te ves al espejo y decís “no me gusta lo que miro”
  • No tenés claro el sentido de pertenencia en tu familia
  • Pensás erróneamente “no me gusta lo que soy; los demás son mejores que yo, entonces voy a dejar de ser yo mismo para imitar a los que me rodean”

La psicóloga Ana Lucía González señala que cuando una persona imita a los demás, está perdiendo su esencia, su ser y es el momento en que comienzan las frustraciones. Muchas veces, el hecho de no pertenecer ni a tu propia familia puede llevarte de una forma inconsciente a aparentar algo que no sos para ser aceptado en otros grupos y puede ser que este pensamiento pase por tu cabeza: “Voy a esconder mi personalidad, si no, no me van a aceptar”, ejemplifica González.

Si la persona logra entrar al grupo, empieza la presión con preguntas como las siguientes:

  • ¿Quién tiene el mejor reloj?
  • ¿Quién tiene el mejor celular?
  • ¿Quién tiene el mejor cuerpo?
  • ¿Quién tiene más dinero?

Según González, si tus intereses van más allá de estas preguntas, estás en un problema, ya que estás dejando de lado lo que te gusta por quedar bien con los demás, lo cual es desgastante.

¿A qué consecuencias te arriesgás?

  • Tristeza
  • Ira
  • Frustración
  • Baja autoestima
  • Trastornos alimenticios
  • Adicciones
  • Te anulás a vos mismo, renunciás a tu identidad para pertenecer al grupo

En cuanto a adicciones, puede que te encontrés en un grupo con un líder negativo que quiera presionarte a tomar drogas o alcohol para ser aceptado. Contreras insiste en que debemos aprender a decir “No”, ya que no vale la pena arriesgar tu salud por encajar en un grupo que no te conviene.

Por último, te dejamos unos consejos de cómo ser auténtico para que los pongás en práctica y reflexionés, ya que cada ser humano es único y no necesita de nada ni nadie para tener éxito.

  • Analizá en qué sos bueno
  • Practicá algún deporte
  • Participá en actividades de servicio social
  • Buscá ayuda profesional para mejorar tu autoestima
  • Rompé las etiquetas
  • No hagás algo que te traiga dolor
  • Aprendé a negarte a las presiones

Fuentes: psicóloga clínica Alva Ninette Contreras, Especialista en Psicología del Desarrollo y Vicios, alviscont@gmail.com; psicóloga clínica Ana Lucía González, analugh@gmail.com; y Los 5 lenguajes del amor, de Gary Chapman