17 de diciembre de 2012

¿Cuál es mi fuerte?

¿Ya te preguntaste para qué sos bueno/a? Esta famosa interrogante que no te deja en paz… ¡todo el mundo se la hace! Un talento es aquella habilidad o aptitud que tenés y que te ayuda a realizar de manera eficaz diferentes actividades.

 

¡Es increíble! Aproximadamente 45 días después de tu concepción aparece tu primera neurona y 120 días después… ¡oh sorpresa! Ya tenés más de 100 mil de estas células conectándose por ahí. El que hagás bien las cosas depende en gran medida de la buena conexión entre estas neuronas.

 

Pero esto no contesta a tu pregunta: “¿Cuál es mi fuerte?” Identificar tus talentos no es sencillo, hay quienes se pasan toda la vida tratando de hallar una respuesta a este enigma. Pareciera que el talento se esconde y no se deja apreciar, pero conocerlo y desarrollarlo te brindará la oportunidad de satisfacerte a vos mismo/a y darle un giro positivo a tu vida.

 

Aquí te dejamos 10 pasos que te ayudarán a encontrarlo y, sobre todo, a mejorarlo.

 

  1. Inteligencia ≠ talento: cuán inteligente seás no garantiza que conseguirás todo aquello que te propongás, claro que te ayudará, pero muchas veces será tu inteligencia emocional la que hará que alcancés tus metas. Hay gente talentosa en el mundo que ni siquiera terminó la secundaria porque inteligencia no es igual a talento en la vida.

 

  1. Contestá cuestionarios: un repaso para conocerte a vos mismo/a te ayudará a mejorar tu autoconocimiento. Saber qué te gusta y en dónde te sentís bien hará que sepás para qué sos bueno/a.

 

  1. No le temás a lo nuevo: vivimos en una sociedad muy cerrada y muchas veces vos mismo/a te limitás a experimentar nuevas cosas. ¡Salí del molde y atrevete a indagar nuevos caminos! Quien quita y de repente descubrás una habilidad que tenés dormida.

 

  1. Decile que sí a tu corazón: ¿no te ha pasado que a veces sentís un cosquilleo ahí adentro que te empuja a hacer algo, una fuerza externa desconocida? Simplemente seguila, recordá que echando a perder se aprende.

 

  1. Analizá tu forma de reaccionar: siempre estás involucrado/a en situaciones diversas, tratá de identificar cómo es tu reacción espontánea en ellas, así lograrás hallar algunos talentos que no conocías.

 

  1. La opinión de los demás cuenta: ¡súper importante! Es muy común que otras personas identifiquen talentos y habilidades tuyas que vos no has logrado ver. Que no te dé miedo preguntar, ¿qué es lo peor que te puede pasar?

 

 

  1. Viví tu aprendizaje: interesate en progresar y aprender cosas nuevas. Dale un poco de más importancia al aprendizaje vivencial, recordá que no todo es teoría.

 

  1. Hacete amigo de tus debilidades: al buscar tus talentos también te verás cara a cara con tus debilidades, ¡no es el fin del mundo! Aprovechalas y motivate para vencerlas, de esa manera nacerá un nuevo talento en vos.

 

  1. No dejés de prepararte: si el tiempo pasa sin que vos te formés, es igual a ir en retroceso. El mundo evoluciona y que te quedés estancado/a es limitarte y volverte improductivo/a. Adquirí nuevos conocimientos y poné en práctica tus habilidades para redireccionar tu vida.

 

  1. Si te satisface, es lo tuyo: es obvio que los talentos te hacen sentir bien. Si hacer deporte o estudiar se te hace simple, dinámico y divertido, es uno de tus talentos, ponelo en práctica y perfeccionalo.

 

Consejo

 

Cuando fallás para llegar a tu objetivo no es que tus habilidades estén mal, es simplemente que las debilidades pudieron más que tu talento. Estas debilidades pueden ser: falta de conocimiento y/o de práctica. Te dejamos una fórmula secreta, ¡la llave del éxito para toda tu vida!

 

F (fortaleza) = T (talento) + C (conocimiento) + H (habilidad)

 

Serás más fuerte, física y emocionalmente si utilizás positivamente tus talentos y habilidades. Ponelo en práctica y… ¡conquistá el mundo!

 

Fuentes: Vanesa Blanding, psicóloga; Ingrid Ambrosy, psicóloga y orientadora vocacional; y el libro Aprenda a utilizar el otro 90%, de Robert Cooper, Editorial Norma