Dos ojos, dos oídos y una lengua

Es posible que en esta Navidad tengás muchas ganas de ayudar a los demás pero no tengás dinero. A veces, ayudar al prójimo es más sencillo de lo que pensás, como verás en esta nota.
Tenés dos ojos para observar a tu alrededor quién necesita un poco de compañía, pues siempre habrá una vecina o un abuelito solitario que será muy feliz con una breve charla en la cuadra de tu colonia o un simple “¡Feliz día! Que le vaya muy bien”.
Contás con dos oídos listos y dispuestos para escuchar a los demás. Dedicá tu tiempo y sé cordial con las personas que sabés se sienten solas; una tía lejana, aquella prima que hace tanto no visitás y que la haría muy feliz hablar con vos.
Usá tu lengua para decir cosas positivas a las personas que te aprecian y que te han apoyado todo este año, animate a decir “Te quiero”, “Gracias”, “Sos especial para mí”.
Como ves, tenés dos ojos, dos oídos y una lengua que podés usar a favor de quienes te rodean, usalos de la mejor manera.












no es necesario regalarle a todo el mundo algo para poder ser solidario sino con el hecho de brindarles la un abrazo sincero sos solidario