El ABC del adolescente
Este glosario de palabras interesantes te ayudará a comprender mejor lo que está pasando con tu cuerpo, no solo a vos sino a tus amigos también. Con esto podrás tomar mejores decisiones.
Abstinencia: te encontrás en una edad en la que empezás a socializar de manera distinta y sentir atracción por el sexo opuesto. Cuando esperás y decidís no tener intimidad, mostrás tu verdadero crecimiento ya que te alejás de situaciones como: “No le baja”, “Creo que me contagió algo”, “Le debo algo”, etc. Entre más esperés, más control de tu vida tendrás.
Besos: besar crea una cercanía emocional y de aceptación entre dos personas. Por supuesto, no existe un manual para dar el mejor beso pero sí algunos consejos: no dejés los ojos abiertos, no mordás y cuidá tu higiene bucal.
Coqueteo: se da cuando te gusta alguien, por quien te arreglás, das piropos, mandás mensajitos y todo lo hacés con el fin de que la chispa se prenda también en la otra persona.
Di “no”: “Ala, probá esto”, “Solo un trago más”, “Vos sos la única que no lo ha hecho” o “Si formas parte del grupo tenés que…”, son algunos ejemplos que pasarás y te preguntarás “¿Lo hago o no?”. Estas situaciones prueban tus valores, lo que creés, lo que sos y quién maneja tu vida. Recordá: ¡solo vos tenés el control de tu vida!
Embarazo: ¡durante el año pasado se realizaron más de 48 mil partos entre chicas de 10 a 19 años! Cuando tenés intimidad, el embarazo puede suceder en cualquier momento y ser padre es una responsabilidad tanto para el hombre como para la mujer de por vida. ¿Estás preparado para esto?
Fantasías: “¿Cómo será besarlo?”, “Salir con alguien que te lleve unos añitos”, “Invitar a la teacher a una cita”. Las fantasías son una forma de explorar tus deseos, son pensamientos que no controlás y generalmente no se cumplen.
Genitales: órganos reproductores masculinos y femeninos que están en la parte externa de tu cuerpo; tienen diferentes funciones que van desde ir al baño hasta experimentar placer.
Hormonas: el sube y baja de las emociones. Una semana te gusta algo y la otra, lo detestás. Seguro notás que te salió un barro o que te creció una parte de tu cuerpo. Todo esto es por las hormonas, pues son las encargadas de generar cambios de ánimo y en tu cuerpo.
ITS: Infecciones de Transmisión Sexual. Existen más de 30 en el mundo y la forma más eficaz de evitarlas es la abstinencia. Quienes padecen alguna de estas, presentan distintos síntomas siendo los más comunes: picazón, ardor, dolor, llagas y flujos de mal olor y de diferente color; y algunas son sumamente difíciles de detectar. Si tenés uno de estos síntomas, visitá al especialista indicado o bien, si sos activo, realizate una prueba cada seis meses.
Jabón: oler y verse bien atrae la atención de los demás. Cuidá tu higiene y tu imagen personal.
Lútea: el ciclo femenino se divide en varias etapas: menstruación, cuando se da el sangrado; posmenstruación, el cuerpo eleva la producción de hormonas; ovulación, cuando se libera el óvulo y podés quedar embarazada; y lútea, que inicia del día 18 al 23, durante esta etapa puede que tengás más sueño y que disfrutés más de vos misma.
Masturbación: es una forma de conocer tu cuerpo y explorar qué te gusta y qué no. Recordá tener cuidado, no te lastimés y sé higiénico.
Noviazgo: es una relación amorosa donde se experimentan varios sentimientos como: alegría, amor, ilusión, entrega; también hay peleas, celos y lágrimas. Para vivir un una relación agradable, debe existir autoestima, respeto y comunicación.
Orientación sexual: es el gusto que tiene una persona por hombres o por mujeres. Esta etapa se consolida durante la adolescencia. Si tenés dudas, lo mejor es hablarlo con un psicólogo que te pueda informar y orientar.
Protección: son todas las formas de evitar un embarazo y una ITS. La mejor protección es abstenerte de tener intimidad pero si decidís hacerlo con alguien, es importante que conozcás a esa persona y la tomés en cuenta para cuidarte y proteger tu futuro.
Querete: la primera persona que tiene que valorarte sos vos mismo. Fomentá en tu propia persona confianza, valor y cariño. No necesitás dar ningún tipo de prueba que vaya en contra de ti mismo para demostrar quién eres y saber quién te quiere en realidad. Recordá que la etiqueta que te pongás es la que verán los demás en vos.
Relación sexual entre adolescentes: es una conducta de riesgo porque no se cuenta con la madurez psicológica y emocional para esta experiencia. La mayoría de veces trae consecuencias negativas como: embarazos no deseados, precocidad, ITS y adicciones.
Senos: “Me están creciendo las bubis”, “Ahora sí voy a poder utilizar esa blusa”. Mientras empiezan a crecer, es normal sentir dolor, tener vergüenza o que agradezcás que por fin aparecieron. Estas surgen gracias a la hormona del estrógeno. Debés cuidarlos y recordá que no hay un tamaño ideal sino que tiene que ver con la herencia.
Testosterona: cuando te sentís como tigre y considerás que Hulk, Batman y Superman son unos simples hombres disfrazados a los que se les perdió Halloween. Ves a una chava y te tiembla todo, la testosterona es la hormona culpable de los cambios en la adolescencia.
Urólogo y ginecólogo: visitalos siempre que tengás dudas, ellos son los médicos indicados que te pueden orientar sobre tu sexualidad.
VIH: Virus de Inmunodeficiencia Humana. Es una enfermedad que ataca el sistema de defensas y permanecerá en tu cuerpo por toda tu vida. Además, mata 1.8 millones de personas anualmente. Actualmente hay más de 40 millones que viven con la enfermedad. Si tenés dudas, llamá sin ningún costo al 1540.
Wet dreams: más conocidos como “sueños húmedos”, surgen cuando el cuerpo del hombre empieza a producir semen. Generalmente pasa cuando están dormidos.
XX y XY: los cromosomas determinan si uno nace niño o niña. Las mujeres tienen dos cromosomas X y el hombre está formado por uno X y uno Y.
Y si esperás el momento: recordá que todo tiene un momento, por lo que no te apresurés por vivir cosas que todavía no son de tu edad; mejor viví la etapa en la que te encontrás con todas sus sorpresas y gozala. Recordá que tenés muchos años por delante para disfrutar de tu sexualidad por lo que no vale la pena apresurarse.
Zona de confort: aquella en la que no te sentís ansioso, ni con ganas de hacer cosas que no querés, estás seguro de vos mismo y actuás según tus valores.
Fuentes: psicóloga y sexóloga Yosahandi Alcalá; ginecólogo y experto en sexualidad, Margarito Castro; y el libro Quiúbole con…, de Gaby Vargas y Yordi Rosado












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