24 de abril de 2012

Guatemala, lugar de los bosques

Guatemala, lugar de los bosques

 

El manto verde que poco a poco se reduce

Por: Juan Diego González

Los bosques forman la comunidad de seres vivos más diversa que se puede conocer en Guatemala. Su importancia radica en el refugio y alimento que brindan a la gran cantidad de especies con las que cuenta el país. Una de las mejores formas de mitigar los efectos del cambio climático es la reforestación y el uso responsable de los recursos forestales. Los bosques no son propiedad del ser humano, así que evitemos la contaminación y su mal uso.

Todos estamos conectados

Se calcula que dos terceras partes de las especies de flora y fauna viven en los bosques y dependen de ellos para su supervivencia. No pensés que los bosques no traen beneficios, aunque no te dés cuenta, los bosques ayudan en los factores económicos, culturales y sociales del país, en la mitigación de los impactos del cambio climático, en la seguridad de obtener y generar agua, oxígeno, alimento, salud y energía.

En Guatemala existen más de 66 ecosistemas naturales, de los cuales 34 son diferentes tipos de bosques que cubren el 48% del territorio. Los bosques más representativos hoy en día son:

  1. Bosque seco: no porque en el Oriente mirés todo seco y sin árboles en casi todo el año quiere decir que no exista bosque. No posee grandes árboles y la flora, en su mayoría, se caracteriza por plantas pequeñas con espinas pero es importante porque aquí encontrás especies únicas en el mundo. Este tipo de bosque está en 16 departamentos.
  2. Bosque de coníferas y mixtos: comúnmente llamado de tierra fría o de altura. Aquí habita la especie de árbol más representativa de Guatemala y la Navidad: el pinabete, único en todo el mundo. Este ecosistema es importante porque recarga de agua al ambiente y se encuentra en más de 9 departamentos.
  3. Bosque latifoliado: también conocido como tropical, se cree que más del 7% de la Tierra está cubierta por este tipo. Habita una gran diversidad de flora y fauna y es importante por los bienes y servicios que brindan al ser humano. En Petén se encuentra la parte más importante en toda Mesoamérica de este tipo de comunidad boscosa pues muchas especies tienen un potencial para su explotación en madera, medicina y artesanía.

No dejemos que se acabe

Esto ya lo sabés, pero vale la pena recordarte que en lengua náhuatl, Guauhitemala significa “lugar de los bosques” o “tierra de árboles”. Nuestra geografía es muy bendecida y no es lo mismo que estés en Petén a estar en las Sierras de las Minas o estar en Las Verapaces a estar en las tierras bajas de la costa.

Guatemala cuenta con una superficie territorial de 108,889 km2 y de este, más del 65% era bosque en los años 50. Hoy solo el 24% sigue conservando los recursos forestales. Para que te lo imaginés, se calcula que al año perdemos más de 70 mil hectáreas de bosque, una hectárea es como una cancha de futbol, o sea, que al año, 70 mil canchas de futbol son arrasadas de toda su flora y por consiguiente, todos los seres vivos que ahí habitan y se resguardan, mueren o se ven obligados a migrar.

Las principales causas de la deforestación en el país se dan por el cambio de uso en la tierra, incendios forestales, tala inmoderada e ilícita, ganadería, urbanización y consumo de leña para energía, entre otros.

Pero no todo es negativo, en los últimos años se han llevado a cabo proyectos de reforestación que buscan recuperar lo que año con año se viene perdiendo. Instituciones como el Ministerio de Ambiente, el Instituto Nacional de Bosques (INAB), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) y entidades privadas, entre otras, han logrado recuperar hasta 20 mil hectáreas de bosque al año. Si hacés la resta, aún sigue siendo muy poco, de allí la importancia de la concienciación para que todos ayudemos en la recuperación forestal.

Si querés reforestar, ¿qué debés hacer?

Según el perfil ambiental de Guatemala del año 2008, los departamentos que más bosque han perdido son: Petén, Jutiapa, Chiquimula y Zacapa. Asimismo, las áreas más afectadas son la Laguna del Tigre y la Sierra del Lacandón. En cuanto a la voracidad de los incendios forestales, se calcula que al año se consumen más de 20 mil hectáreas por el fuego, siendo la Biósfera Maya la más vulnerable a ellos.

Si te preguntás para qué reforestar, pues sencillamente porque los bosques juegan un papel importante en la regulación del clima, ayudan a que siempre tengamos agua, es refugio y alimentación para nosotros y los animales. Hoy en día es común escuchar a tus papás o abuelos decir que ya no se experimentan fenómenos naturales que antes se miraban, como las mariposas, el chipi-chipi, las primeras lluvias de mayo o la separación clara del verano con el invierno. Todo esto se debe a raíz de la deforestación y contaminación de la que todos somos parte.

Si te llama la atención dar un granito de arena a la naturaleza, tené en cuenta que no se trata de sembrar solo por sembrar. Para que tengás mejores resultados, te dejamos unos consejos que podrás seguir a la hora de ir con los cuates a sembrar tus arbolitos.

  1. Acercate a las instituciones. A la municipalidad de tu localidad, ellos tienen planes de crecimiento urbano y saben qué lugares son aptos para reforestar; qué mal te sentirías si sembrás una buena cantidad de árboles y a los dos o tres años los talan porque ahí va a pasar una carretera. Si es un lugar privado, hablá con el dueño y decile que te dé el lugar que no vaya a usar.
  2. Dejate instruir: de nada te servirá sembrar un pinabete en la Capital, lo más seguro es que a las tres semanas ya esté seco. Asesorate con los expertos para preguntar qué podés sembrar dependiendo de tu locación. Podés visitar el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP); el Instituto Nacional de Bosques (INAB), los bancos de semillas forestales, viveros u organizaciones ecológicas.
  3. Si tenés el tiempo, realizá todo el proceso: un árbol no crece de la noche a la mañana. Si tenés el tiempo e interés por hacer todo el proceso, hacelo, te será más satisfactorio haber experimentado todo el ciclo de vida del arbolito. Serás padre a muy temprana edad y te sentirás orgulloso de tu retoño cuando lo veas de aquí a 20 años.
  4. Sembrá las especies nativas: tomate el tiempo de investigar qué especies existían en un principio en el lugar donde pensás reforestar. Tus resultados darán un mejor resultado pues el ecosistema original tendrá vida nuevamente y la fauna que antes existía tendrá una nueva oportunidad de regresar.

Fuentes: Ingeniero César Beltetón, Director Nacional del Departamento de Manejo Forestal de CONAP; Ley Forestal Decreto Número 101-96; INAB con el Plan de Acción Forestal

Hay un Comentario

  • lusvel Miguel Muhun Pablo dice:

    Me gusto mucho el tema, porque aprendi mucho!!