12 de noviembre de 2012

Manual del conquistador

Aunque llegarle a la chica que te gusta parezca misión imposible, la verdad es que el acto de “conectar” es todo un arte. Necesitás tener sensibilidad para percibir las señales que ella te dé. También es necesario que tengás una estrategia, un plan de juego o hasta un itinerario, si se puede, porque… “Hombre precavido, vale por dos”.

 

Las relaciones requieren de mucho trabajo y cuidado desde el inicio. Estos son algunos aspectos que deberías considerar al momento de acercarte a la niña con la que querés empezar una relación:

 

  1. Seleccioná tu objetivo: definitivamente, lo primero que llamará tu atención será: “Señora de ________” (ß tu apellido aquí). Eso es completamente normal, pero cuando buscás una relación con alguien, es importante que vayás más allá de la atracción física, date el tiempo de conocer a la chava para entender si es algo superficial o si hay verdadera química entre ustedes.

 

  1. Mantené una buena higiene personal: si ella te encuentra con mal olor, cheles, mocos, saliva seca o rastros de cualquier otra secreción será señal de que vos y la regadera no son los mejores amigos. Por favor, evitá a toda costa dar una primera mala impresión.

 

  1. Moda + conecte = éxito: vestite como querrás, pero con ropa que se te vea bien, no importa qué tanto te gusten Los padrinos mágicos o Barney, aunque sea tu playera favorita, evitá usar ropa que te haga parecer un niño de cinco años. No tiene que ser ropa cara, solo con buen gusto.

 

  1. Miedo escénico: seguro ves muchas parejas felices en la calle y pensás: “por qué no puedo hablar yo de esa forma con ________” (ß el nombre de la chava que te gusta aquí). El miedo o los nervios que sentís al momento de intentar acercarte a ella son completamente normales pero no dejés que te venzan.

 

  1. Nadie es inalcanzable: proyectá una imagen de seguridad, vos valés y tenés mucho que ofrecer. Acercate a ella, recordá que lo peor que te puede pasar es que te “batee”, pero si lo comparás con lo mejor que puede pasar… acaso, ¿no que vale la pena? ¡Así que sacudite el miedo!

 

  1. Antes de saltar al agua, recordá que: una vez te hayás decidido acercarte a ella, caminá recto (esto es válido para cualquier otro tipo de encuentros y además te ayuda a proyectar seguridad), no olvidés sonreír y siempre hacé contacto visual.

 

  1. Sinceridad: es crucial que seás honesto, nunca pretendás ser alguien que no sos. Esto puede llegar a funcionar al principio pero, eventualmente, la verdad saldrá a la luz. Lo peor es que si actuás así, te engañás a vos mismo.

 

  1. Dos orejas y una boca: todo el tiempo demostrá interés en lo que está diciendo, ¡poné mucha atención! La mayoría no lo sabe pero, mientras ella habla, está soltando información importante que te puede ser de mucha utilidad si querés que te deje rentar el espacio que tiene vacante en su corazón. Una chava nunca se va a quejar de que seás un buen oyente.

 

  1. Aprendé a venderte: demostrale que sos interesante y un buen conversador, que sepa que no tenés “un tenis en la cabeza”. La atracción por otra persona se da a partir de la admiración, cosa que vas a lograr si ella ve que no estás vacío.

 

Notá las señales: si se sonríe mucho, baja la cabeza como con un gesto de ternura, notás que relaja el cuerpo o respira suave en tu compañía, o si mientras hablás ella asiente, te da la razón o te hace preguntas, entonces… es una buena noticia: ¡ya la hiciste! Esas son pequeñas señales corporales que demuestran que de seguro disfruta de tu compañía. Un dato importante: tené cuidado y no malinterpretés las cosas, puede que solo te vea como un amigo.

Pregunta: ¿Qué vampira descubre a Reneesme?