17 de mayo de 2013

El ABC del adolescente

Este glosario de palabras interesantes te ayudará a comprender mejor lo que está pasando con tu cuerpo, no solo a vos sino a tus amigos también. Con esto podrás tomar mejores decisiones.

Abstinencia: te encontrás en una edad en la que empezás a socializar de manera distinta y sentir atracción por el sexo opuesto. Cuando esperás y decidís no tener intimidad, mostrás tu verdadero crecimiento ya que te alejás de situaciones como: “No le baja”, “Creo que me contagió algo”, “Le debo algo”, etc. Entre más esperés, más control de tu vida tendrás y no deberás preocuparte de hacerle frente a situaciones que no podés manejar. Disfrutá las fiestas, los enamoramientos y la camaradería con tus amigos.

 

Besos: besar crea una cercanía emocional y de aceptación entre dos personas. Por supuesto, no existe un manual para dar el mejor beso pero sí algunos consejos: no dejés los ojos abiertos, no mordás y cuidá tu higiene bucal.

 

Coqueteo: se da cuando te gusta alguien, por quien te arreglás, das piropos, mandás mensajitos y todo lo hacés con el fin de que la chispa se prenda también en la otra persona.

 

Di “no”: “Ala, probá esto”, “Solo un trago más”, “Vos sos la única que no lo ha hecho” o “Si formas parte del grupo tenés que…”, son algunos ejemplos que pasarás y te preguntarás “¿Lo hago o no?”. Estas situaciones prueban tus valores, lo que creés, lo que sos y quién maneja tu vida. Recordá: ¡solo vos tenés el control de tu vida!

 

Embarazo: ¡durante el año pasado se realizaron más de 48 mil partos entre chicas de10 a 19 años! Cuando tenés intimidad, el embarazo puede suceder en cualquier momento y ser padre es una responsabilidad tanto para el hombre como para la mujer de por vida. ¿Estás preparado para esto?

 

Fantasías: “¿Cómo será besarlo?”, “Salir con alguien que te lleve unos añitos”, “Invitar a la teacher a una cita”. Las fantasías son una forma de explorar tus deseos, son pensamientos que no controlás y generalmente no se cumplen.

 

Genitales: órganos reproductores masculinos y femeninos que están en la parte externa de tu cuerpo; tienen diferentes funciones que van desde ir al baño hasta experimentar placer.

 

Hormonas: el sube y baja de las emociones. Una semana te gusta algo y la otra, lo detestás. Seguro notás que te salió un barro o que te creció una parte de tu cuerpo. Todo esto es por las hormonas, pues son las encargadas de generar cambios de ánimo y en tu cuerpo.

ITS: Infecciones de Transmisión Sexual. Existen más de 30 en el mundo y la forma más eficaz de evitarlas es la abstinencia. Quienes padecen alguna de estas, presentan distintos síntomas siendo los más comunes: picazón, ardor, dolor, llagas y flujos de mal olor y de diferente color; y algunas son sumamente difíciles de detectar. Si tenés uno de estos síntomas, visitá al especialista indicado o bien, si sos activo, realizate una prueba cada seis meses.

 

Jabón: oler y verse bien atrae la atención de los demás. Cuidá tu higiene y tu imagen personal.

 

Lútea: el ciclo femenino se divide en varias etapas: menstruación, cuando se da el sangrado; posmenstruación, el cuerpo eleva la producción de hormonas; ovulación, cuando se libera el óvulo y podés quedar embarazada; y lútea, que inicia del día 18 al 23, durante esta etapa puede que tengás más sueño y que disfrutés más de vos misma.

 

Masturbación: es una forma de conocer tu cuerpo y explorar qué te gusta y qué no. Recordá tener cuidado, no te lastimés y sé higiénico.

 

Noviazgo: es una relación amorosa donde se experimentan varios sentimientos como: alegría, amor, ilusión, entrega; también hay peleas, celos y lágrimas. Para vivir un una relación agradable, debe existir autoestima, respeto y comunicación.

 

Orientación sexual: es el gusto que tiene una persona por hombres o por mujeres. Esta etapa se consolida durante la adolescencia. Si tenés dudas, lo mejor es hablarlo con un psicólogo que te pueda informar y orientar.

 

Protección: son todas las formas de evitar un embarazo y una ITS. La mejor protección es abstenerte de tener intimidad pero si decidís hacerlo con alguien, es importante que conozcás a esa persona y la tomés en cuenta para cuidarte y proteger tu futuro.

 

Querete: la primera persona que tiene que valorarte sos vos mismo. Fomentá en tu propia persona confianza, valor y cariño. No necesitás dar ningún tipo de prueba que vaya en contra de ti mismo para demostrar quién eres y saber quién te quiere en realidad. Recordá que la etiqueta que te pongás es la que verán los demás en vos.

 

Relación sexual entre adolescentes: es una conducta de riesgo porque no se cuenta con la madurez psicológica y emocional para esta experiencia. La mayoría de veces trae consecuencias negativas como: embarazos no deseados, precocidad, ITS y adicciones.

 

Senos: “Me están creciendo las bubis”, “Ahora sí voy a poder utilizar esa blusa”. Mientras empiezan a crecer, es normal sentir dolor, tener vergüenza o que agradezcás que por fin aparecieron. Estas surgen gracias a la hormona del estrógeno. Debés cuidarlos y recordá que no hay un tamaño ideal sino que tiene que ver con la herencia.

 

Testosterona: cuando te sentís como tigre y considerás que Hulk, Batman y Superman son unos simples hombres disfrazados a los que se les perdió Halloween. Ves a una chava y te tiembla todo, la testosterona es la hormona culpable de los cambios en la adolescencia.

 

Urólogo y ginecólogo: visitalos siempre que tengás dudas, ellos son los médicos indicados que te pueden orientar sobre tu sexualidad.

 

VIH: Virus de Inmunodeficiencia Humana. Es una enfermedad que ataca el sistema de defensas y permanecerá en tu cuerpo por toda tu vida. Además, mata 1.8 millones de personas anualmente. Actualmente hay más de 40 millones que viven con la enfermedad. Si tenés dudas, llamá sin ningún costo al 1540.

 

Wet dreams: más conocidos como “sueños húmedos”, surgen cuando el cuerpo del hombre empieza a producir semen. Generalmente pasa cuando están dormidos.

 

XX y XY: los cromosomas determinan si uno nace niño o niña. Las mujeres tienen dos cromosomas X y el hombre está formado por uno X y uno Y.

 

Y si esperás el momento: recordá que todo tiene un momento, por lo que no te apresurés por vivir cosas que todavía no son de tu edad; mejor viví la etapa en la que te encontrás con todas sus sorpresas y gozala. Recordá que tenés muchos años por delante para disfrutar de tu sexualidad por lo que no vale la pena apresurarse.

 

Zona de confort: aquella en la que no te sentís ansioso, ni con ganas de hacer cosas que no querés, estás seguro de vos mismo y actuás según tus valores.

 

Fuentes: psicóloga y sexóloga Yosahandi Alcalá; ginecólogo y experto en sexualidad, Margarito Castro; y el libro Quiúbole con…, de Gaby Vargas y Yordi Rosado

 

29 de abril de 2013

Estudiar en el extranjero: ¿sueño o realidad?

Por Marcelo Furlán

 

Imaginá que amanecés en una playa brasileña o en las verdes praderas suizas, ¿no te gustaría aprovechar esa experiencia al máximo? Preparate para conocer el extranjero y tener un intercambio cultural y sacarle el mayor provecho a tu viaje.

 

 

¿Qué es el intercambio cultural?

 

Este tipo de intercambios se hacen con el objetivo de que conozcás personas de tu edad que viven en otras partes del mundo y que tienen intereses similares a los tuyos. Sin embargo, no significa que sea un viaje turístico sino que tenés la oportunidad de ir a un colegio en el país destino o recibirás talleres artísticos o culturales.

 

Parlez-vous français?

 

Si querés salir a estudiar al extranjero, lo podés hacer de varias formas.

 

Primero, si ya estudiás algún idioma extranjero (inglés, francés, alemán, italiano, etc), acercate a las instituciones que imparten cursos de estas lenguas y preguntá con los profesores si tienen programas para estudiar en el extranjero y cuáles son los requisitos.

 

  • Academia Europea: www.academiaeuropea.com
  • Instituto Italiano de Cultura: www.iicguatemala.esteri.it
  • Alianza Francesa: www.alianzafrancesa.org.gt
  • Sociedad Dante Alighieri: www.danteguatemala.com

 

Si hay programas en la institución, pedí los detalles para optar a una ayuda financiera, ya que los cursos suelen ser bastante caros y algunas instituciones te pueden ayudar por medio de la embajada del país que querés visitar.

 

Becas y talleres

 

Si no estudiás ningún idioma extranjero, no es para que te decepcionés. Acercate a AFS que es una institución especializada en el intercambio intercultural y que este año ha implementado su programa de becas para chavos de 14 a 18 años. Para ser tomado en cuenta, solo tenés que tener menos de 18 años y un promedio mayor a 75 puntos en el cole.

 

Además, si tu colegio lo permite, ellos te ayudan a validar los estudios que hagás en el extranjero para que tengan su equivalente en el Ministerio de Educación y tu centro educativo. Averiguá más sobre ellos en www.afs.org.

 

Si querés viajar como parte de un taller cultural o artístico y estudiar teatro, música o danza en tu viaje, te aconsejamos contactar a Mundo Joven, una institución con una amplia variedad de talleres para que vos escojás el que más se adapte a tus intereses. Además, ellos te proveerán de un carné de identificación internacional para que podás obtener precios de estudiante en todos los gastos que hagás. Averiguá más en www.mundojovenguatemala.com.

 

No te quedés con las ganas, visitá las páginas que te recomendamos y encontrarás buenas opciones para que aprovechés tu juventud ¡dándole la vuelta al mundo!

 

Fuentes: Daphne Sazo, Directora de AFS Guatemala, teléfono 2361 0626; Zoila Ochoa, Directora de Mundo Joven 2205 9494; entrevista a estudiante Karla Cifuentes, realizada el 23 de abril de 2013; y libro La diversidad cultural en la práctica educativa, de Xavier Lluch

 

12 de abril de 2013

¡Que no te coma el estudio!

“Papá, mamá… no me fue muy bien en los exámenes, creo que me voy a pasar las vacaciones sacando las retrancas”, ¿has estado en esta incómoda situación? La realidad es que muchos de los problemas que surgen en el aspecto académico se deben a la falta de un método adecuado de estudio y más importante aún, a que no tengás una actitud adecuada para afrontar los retos que el estudio te presenta.

Te dejamos algunos consejos que te ayudarán a ser merecedor de premios y permisos con tus papás por tu buen rendimiento y sobre todo, de satisfacciones para ti mismo. Poné atención y ¡preparate para subir tus notas!

Un ambiente adecuado

Si tu cuarto parece el campo de batalla de la tercera guerra mundial, es probable que no sea el mejor ambiente para estudiar. Buscá un ambiente tranquilo y bien iluminado; las áreas comunes como la sala y el comedor pueden presentarte complicaciones por la gran cantidad de gente que transita por ellos, ya que esto representa distracciones.

Un cuarto dedicado al estudio sería ideal para realizar la tarea del aprendizaje. Sin embargo, esto no siempre es posible, en realidad basta con un escritorio, una silla de respaldo recto, buena iluminación, silencio y… muchas ganas para estudiar serán suficientes.

Aprovechá el tiempo

Las personas que más se quejan por no tener tiempo suficiente para hacer las cosas son las personas que menos lo aprovechan. Adoptar un horario de estudio te inculcará orden y disciplina; ello mejorará tu rendimiento en los estudios y te permitirá ahorrar tiempo.

Expertos opinan que estudiar 45 minutos en casa por cada hora de estudio en el colegio te ayudará a asimilar mejor el contenido que recibás. Además, es importante que le des un descanso de diez minutos para evitar futuras distracciones.

El monstruo de los exámenes

Lo único más aterrador que ver a “la niña del aro” saliendo de la televisión es escuchar a la maestra decir que se aproximan los exámenes. Estas comprobaciones no son más que una parte del proceso de enseñanza y aprendizaje; quitales la carga negativa, una preparación adecuada con tiempo suficiente te ahorrará las penas y el estrés que estos producen.

Errores comunes al estudiar

Dejar las cosas a último momento: algunos adoptan el método de empezar a estudiar la noche anterior al examen. El problema es cuando te das cuenta que el contenido del examen son tres libros y 50 hojas de apuntes en tu cuaderno, ¡OMG! Además, si tenés dudas, al maestro no le agradará para nada la idea de que lo llamés a las 11 de la noche para preguntarle.

No poner atención en clase: si tuviste cosas más importantes que hacer en lugar de estudiar (como ver cuántos likes tenía tu último post de Facebook), puede que tengás una pequeña esperanza de ganar si pusiste atención en clase. Pero si tu cuaderno está lleno de dibujitos graciosos de la maestra y tu único recuerdo del salón de clase son los papelitos que te mandó tu media naranja, entonces solo te queda estudiar para el próximo examen.

Comer y estudiar: ¿sabías que la digestión es un proceso que requiere mucha energía de tu cuerpo? Es por eso que después de comer es común experimentar sueño. Estudiar adecuadamente requiere que toda tu energía y concentración se centren en lo que estás leyendo.

Escuchar música: muchas personas creen que la música les ayuda a concentrarse mejor pero no se dan cuenta que están dividiendo su atención entre lo que están escuchando y lo que deben estudiar. Es más, en alguna ocasión causará que confundás a tu cuaderno y tus lapiceros con una batería y baquetas o que a medio examen estés recordando la canción que estaba sonando mientras estudiabas.

Desvelos: es importante que manejés un horario apropiado de estudio, aunque tengás toda la buena intención de hacerlo durante toda la noche. Tu cuerpo necesita descansar y no rendirá de la misma manera, así que lo más probable es que el sueño te venza y terminés con la cara pegada a los libros.

Fuentes: psicóloga Ana Guadalupe Pérez, Unidad de Salud del área de Bienestar Estudiantil de la Universidad de San Carlos de Guatemala, guadalupe@usac.edu.gt; M. A. Wagner Díaz, catedrático en la Universidad de San Carlos de Guatemala, wdiazchosco@yahoo.com; y el libro El arte de aprender, de Walter Pauk

8 de marzo de 2013

Ser líder, ¿se nace o se hace?

Esta situación de seguro se te hace muy conocida: estás con tus cuates del colegio, tu clase no es tan unida –hay muchos grupitos– pero quieren organizar una reunión a la que asistan todos. Inmediatamente alguien propone que sea una persona específica la que invite porque si es así, seguro todos van a ir. ¿Qué diferencia a esa persona del resto? Es simple, tiene convocatoria e influye en los demás: es un líder.

No te confundás, ser líder, no es lo mismo que ser popular, carismático, contar con una personalidad llamativa, ni mucho menos tiene que ver con una característica genética que se trae de la cuna. Los expertos afirman que no es cierta la creencia popular de que el liderazgo, o se nace con él o no se tiene. Si pensás que vos no tenés ni un pelo de líder, entonces te damos una buena noticia: podés aprender a serlo si así lo querés.

Pero para despejar dudas, Aula le preguntó a Édgar Stephenson, recreólogo, motivador especialista en temas de liderazgo y trabajo en equipo, quien respondió: “Hay personas que nacen con determinadas características pero también pienso que se hace, para eso se pueden aprender habilidades de liderazgo. En los jóvenes se construye cuando ellos se atreven a participar o simplemente cuando se animan y pierden el miedo a decir o a hacer”.

Aprender habilidades de liderazgo te ayudará a ser una persona con buena actitud y tu capacidad de trabajar con los demás serán claves para el éxito en tus relaciones personales, laborales y tu desempeño te distinguirá del resto.

¿Cómo es un líder?

En realidad, el liderazgo no está relacionado con cómo es alguien por dentro, sino con cómo se adapta a las demandas externas. De hecho, un líder es alguien que se atreve a asumir riesgos y aprende de sus éxitos, pero sobre todo, de sus fracasos. Algunas cualidades de un líder son:

  • Participación: se atreve a hacer, decir, se arriesga por un objetivo claro, nunca se queda de brazos cruzados observando cómo otros hacen las cosas.
  • Sabe escuchar: si comprende y conoce las expectativas y sueños de las personas, establecerá un vínculo con ellas y sabrá cómo motivarlas y dirigirlas. Además, escuchar es la mejor forma de aprender.
  • Sabe comunicarse adecuadamente: pregunta y dice lo que piensa con respeto y convicción.
  • Tiene convocatoria: porque cuenta con dos características básicas: primero, dirige a las personas hacia algún lugar y segundo, es capaz de persuadir a otros a que vayan con él.
  • Compromiso: se apasiona por lo que hace y entrega más del 100% en todo.
  • Confianza en sí mismo: está convencido de que si él no cree en lo que hace, nadie lo hará. Conoce su potencial, su área fuerte y trabaja en las debilidades que existen en ella para mejorarla.
  • Es una persona con espíritu de servicio: siempre está focalizada a dar lo mejor de sí para los demás.
  • Firmeza: tiene un objetivo claro y sigue con persistencia el camino para lograr el éxito.
  • Paciencia: la más difícil de las virtudes, pero un líder sabe soportar los momentos difíciles sin perder la calma.

 

¿Tenés algunas de estas cualidades? Seguro que sí y podés focalizarte en mejorar el resto, y si sos persistente, te vas a dar cuenta cómo vos y tu entorno cambian.

22 de febrero de 2013

Decile no a las adicciones

El uso de cualquier droga perjudica el funcionamiento de tu organismo. Si amás tu cuerpo, no consumás estupefacientes y alejate de las personas que quieren hacerte caer en este vicio, el cual destruye el hogar y la vida de muchas personas hoy en día.

 

“Empecé a consumir marihuana desde los 15 años porque un amigo me incitó a probarla, luego quise experimentar con algo más fuerte e inicié con la cocaína. Al principio, lo hacía pocas veces y al pasar el tiempo, ya necesitaba hacerlo todos los días. Como no tenía cómo pagarla, vendía mis libros de estudio, luego mi celular, los videojuegos y todo lo que tenía a mi alcance, incluso llegué a robarle dinero a mi madre de su bolsa. Un día, en un concierto de rock combiné alcohol, marihuana y cocaína, paré como loco y hasta amanecí con otro hombre. Recientemente, mis padres notaron que algo malo me pasaba, les confesé mi adicción y me ayudaron a buscar una solución para curarme. Actualmente me encuentro en recuperación y con la voluntad de seguir viviendo fuera de las drogas”. Luis, 18 años

 

Como en el caso de Luis, la adolescencia es una etapa muy susceptible y vulnerable para caer en el consumo de drogas, por eso, estate alerta y aprendé a negarte en el momento indicado.

 

¿Qué es la drogadicción?

 

Es una enfermad que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales, provocando una conducta fuera de lugar y en algunas ocasiones hasta la muerte.

 

Una persona que cae en el vicio de las drogas se le hace muy difícil, primero, reconocer que está actuando mal y segundo, salir de ello. Pero esto no quiere decir que sea imposible, sí se puede, pero se necesita de mucha voluntad de su parte. Para no arriesgarte y verte en este problema, siempre decí “No” a quien quiera llevarte a ese mundo irreal.

 

Algunas cifras impactantes:

 

  • El alcohol es una droga y es el primer paso a otras adicciones, en Guatemala el 52% de personas alcohólicas tienen entre 12 a 20 años.

 

  • La marihuana es la droga ilegal número uno utilizada en los jóvenes de hoy en día.

 

  • Estos tipos de drogas dañan irreversiblemente las células cerebrales y perjudican al 90% de los órganos de tu cuerpo.

 

 

¿Cómo detectar a un drogadicto?

 

Si es tu amigo o familiar el que está consumiendo drogas, podés notarlo al ver que no llega a clases, tiene bajo rendimiento escolar, demuestra agresividad, falta de apetito, falta de sueño y si ha dejado de practicar algún deporte o actividad que anteriormente le gustaba.

 

En este caso, acudí a contárselo a tus padres o algún mayor de confianza, ellos sabrán qué hacer.

 

Estar al margen

 

Los jóvenes consumen drogas, muchas veces, porque no encuentran comprensión en sus padres, problemas familiares o por presiones de grupo.

 

Independientemente de cómo sea la relación con tu familia, tratá la manera de enfocarte en tu futuro y en lo que querés lograr para sentirte una persona útil para la sociedad.

 

Buscá siempre oportunidades para distraerte y hacé lo que te gusta como tocar algún instrumento o hacer deporte. Recordá que aunque no tengás los recursos económicos, ahora existen muchos lugares en donde podés practicarlo gratuitamente.

 

Evitá ir a lugares en donde estés propenso a entrar en contacto con ellas, alejate de personas o grupos que quieran ejercer influencia sobre vos para consumir algún tipo de droga y evitá consumir bebidas alcohólicas. Finalmente, para saber decirle “No” a las drogas, debés amarte y valorarte a vos mismo.

 

Fuentes: Licenciada María Antonieta Solórzano, Directora de Prevención Secretaría Ejecutiva Comisión contra las Adicciones y el Tráfico Ilegal de Drogas, msolorzano@seccatid.gob.gt; psicólogo José Ricardo Sandoval, jr@psicologiaguatemala.com; y www.seccatid.gob.gt
28 de enero de 2013

¿Aparentás lo que no sos?

La tecnología y el materialismo son factores que nos afectan todos los días, tanto que hemos llegado al punto de creer que un objeto nos dará poder o felicidad, o simplemente, nos abrirá las puertas para ser el más popular y tener más amigos. ¿Cuál es el problema? Nos puede llevar a aparentar lo que no somos para que nos perciban como cool, olvidando que lo que nos define es el interior. ¿Te suena?

Según la psicóloga clínica Alva Contreras, la adolescencia es una transición donde los jóvenes se encuentran en la búsqueda de su identidad, por lo que en algún momento pueden caer en apariencias falsas, pero ¿por qué? Por los estereotipos establecidos en los centros educativos, en las redes sociales, en la televisión y en otros medios.

Contreras señala que muchas veces influye el centro educativo ya que muchos padres hacen un gran esfuerzo por inscribir a sus hijos al mejor, a pesar de no contar con los fondos suficientes. El problema es cuando la presión grupal de tus compañeros comienza a afectarte y empieza a causar frustración o resentimiento hacia tus padres, por no ser capaces de afrontar gastos que consideran necesarios.

¿Por qué aparentás?

  • Te sentís infeliz o insatisfecho con la persona que sos
  • Competitividad social
  • Te subvalorás
  • Te ves al espejo y decís “no me gusta lo que miro”
  • No tenés claro el sentido de pertenencia en tu familia
  • Pensás erróneamente “no me gusta lo que soy; los demás son mejores que yo, entonces voy a dejar de ser yo mismo para imitar a los que me rodean”

La psicóloga Ana Lucía González señala que cuando una persona imita a los demás, está perdiendo su esencia, su ser y es el momento en que comienzan las frustraciones. Muchas veces, el hecho de no pertenecer ni a tu propia familia puede llevarte de una forma inconsciente a aparentar algo que no sos para ser aceptado en otros grupos y puede ser que este pensamiento pase por tu cabeza: “Voy a esconder mi personalidad, si no, no me van a aceptar”, ejemplifica González.

Si la persona logra entrar al grupo, empieza la presión con preguntas como las siguientes:

  • ¿Quién tiene el mejor reloj?
  • ¿Quién tiene el mejor celular?
  • ¿Quién tiene el mejor cuerpo?
  • ¿Quién tiene más dinero?

Según González, si tus intereses van más allá de estas preguntas, estás en un problema, ya que estás dejando de lado lo que te gusta por quedar bien con los demás, lo cual es desgastante.

¿A qué consecuencias te arriesgás?

  • Tristeza
  • Ira
  • Frustración
  • Baja autoestima
  • Trastornos alimenticios
  • Adicciones
  • Te anulás a vos mismo, renunciás a tu identidad para pertenecer al grupo

En cuanto a adicciones, puede que te encontrés en un grupo con un líder negativo que quiera presionarte a tomar drogas o alcohol para ser aceptado. Contreras insiste en que debemos aprender a decir “No”, ya que no vale la pena arriesgar tu salud por encajar en un grupo que no te conviene.

Por último, te dejamos unos consejos de cómo ser auténtico para que los pongás en práctica y reflexionés, ya que cada ser humano es único y no necesita de nada ni nadie para tener éxito.

  • Analizá en qué sos bueno
  • Practicá algún deporte
  • Participá en actividades de servicio social
  • Buscá ayuda profesional para mejorar tu autoestima
  • Rompé las etiquetas
  • No hagás algo que te traiga dolor
  • Aprendé a negarte a las presiones

Fuentes: psicóloga clínica Alva Ninette Contreras, Especialista en Psicología del Desarrollo y Vicios, alviscont@gmail.com; psicóloga clínica Ana Lucía González, analugh@gmail.com; y Los 5 lenguajes del amor, de Gary Chapman

21 de enero de 2013

Me consideran recha… ¿qué hago?

 

Si por más que te esforzás por pertenecer a un grupo, sentís todo el tiempo que tus compañeros/as de clase no te aceptan y generalmente te encontrás solo/a para realizar las tareas de grupo, nunca te invitan a las fiestas y muchos de ellos te apodaron: el/la “recha” de la clase, entonces seguí leyendo.

 

Si ya te etiquetaron, ¿qué podés hacer? Aquí te damos algunas sugerencias que investigamos entre jóvenes, expertos y libros para ayudarte a darle punto y final a esta situación y así le des la vuelta a la página.

 

  1. Querete: hacé una lista de tus cualidades y aceptá tus diferencias y defectos; esto te dará confianza y seguridad en vos mismo/a.

 

  1. Marcá límites: jamás te considerés ni aceptés ser un “recha”. Puede que hayás dejado que alguien más te etiquete así, reconocé que te molesta y trazá límites. Recordá que serás tratado/a como vos lo permitás.

 

  1. Dejá de fingir: puede que para caerles bien, estés fingiendo tener otras costumbres, más dinero y te las llevés de “muy salsa”, pero si no sos auténtico/a, los demás lo percibirán. Por ello sé siempre vos mismo/a y empezá por reconocer lo que tenés, el lugar de donde provenís y tu familia.

 

  1. Hacé amigos: buscá actividades en donde podás encontrar nuevas amistades, como formar parte de un equipo, asistir a clases de baile, aprender un segundo o tercer idioma, pertenecer a un voluntariado o a un grupo juvenil de la iglesia.

 

  1. Cuidate: por dejadez puede que estés faltando al cuidado personal. ¡Alto! Recordá que cuidar tu vestimenta, alimentación e higiene personal te abren las puertas al mundo exterior.

 

  1. Valorate: si sos uno de esos que anda a cada rato lamentándose, dando quejas o sos muy egoísta, es probable que no seás una buena compañía. Presumí lo interesante que sos, reconocé tus logros y aprendé de tus fracasos.

 

  1. Ubicate: tené en claro tus valores y conforme a ello elegí tus amistades.

 

  1. Actualizate: preocupate por tu crecimiento personal, leé e informate, eso te dará más seguridad y temas de conversación.

 

  1. ¡Firmes!: el lenguaje corporal es importante, así que evitá caminar encorvado mirando hacia el suelo como si no existieras, porque es peor. Caminá seguro y con la vista en alto.

 

  1. 10.  Reflexioná: vale la pena que te preguntés porqué querés pertenecer a ese grupo. Puede que allí esté la clave y no sea necesario “ser parte de” para sentirte bien.

 

Es super importante recordar que el mundo es como un espejo. Así como te ves, te ve la gente. La etiqueta que vale es la que vos mismo/a te pongás, esa va a ser la que los demás lean en vos. Y, sobre todo, ponete buzo porque las personas te tratarán como vos lo permitás.

 

Buylling

 

Considerar a una persona como “recha” puede estar ligado a la violencia constante entre compañeros en centros educativos, en la cual uno o más individuos tienen la intención de intimidar y hostigar a otros. Este abuso de poder entre jóvenes en edad escolar se conoce como buylling.

Recha

Es la persona que no es aceptada por el grupo dominante popular por no tener los mismos intereses o por carecer de habilidades para socializar. Se caracteriza por tener una baja autoestima, no valorarse y no respetarse. Por lo tanto, no es tomado en cuenta ni es invitado a actividades e incluso es objeto de burla. Los “rechas” suelen pertenecer a las minorías.

 

Si en tu clase encontrás compañeras/os que son etiquetados como “rechas”, podés encontrar en ellas/os, verdaderas amistades que comparten gustos e intereses que no necesariamente deben ir con los de los demás.

 

Fuentes: psicóloga Gabriela Monroy, teléfono: 2321 0101; psicólogo Guido Aguilar, teléfono 2368 0229; y el libro Quiúbole con…, de Gaby Vargas y Yordi Rosada

7 de enero de 2013

Besos: ¿por qué son tan irresistibles?

En el mundo de los besos hay de todo, desde los más tiernos hasta los más agresivos. De cualquier forma, electrizan el cuerpo como una corriente incontrolable. En realidad, son mágicos, totalmente indescriptibles. Una pequeña dosis de besos nos hace entrar en una dimensión desconocida que ninguna palabra puede describir. Pero, ¿por qué son tan irresistibles?

 

El verdadero significado

 

El beso, específicamente en la boca, es una de las muestras de cariño más antiguas entre dos personas que se atraen. En tiempos muy lejanos, los besos eran muy íntimos. Un beso significa dar algo más de sí mismo a otra persona, algo que no le daría a cualquiera. Es decir, es un acto reservado para alguien que me gusta me atrae y a quien siento la confianza de acercarme.

 

Si los das a la ligera, vos mismo/a estarás distorsionando tu concepto de relaciones de pareja, y más adelante puede afectarte.

 

¿Por qué me siento tan bien?

 

Cuando se da un beso se despiertan muchas emociones y cada quien responde de diferente manera, dependiendo a quien se esté besando, pues van implícitos el sentimiento y el deseo hacia la otra persona. Por ello, cuando besás a alguien que te gusta mucho te sentís muy bien.

 

El beso tiene una connotación sensual y estimula miles de terminaciones nerviosas que están ubicadas precisamente en la boca, labios y lengua, que al estar estimuladas a través de un beso hacen que el mismo sea muy placentero.

 

Diferencias entre hombres y mujeres

 

En ellas los besos tienen una connotación más tierna y sublime, pues involucran más los sentimientos. Mientras que ellos le restan importancia, ya que suelen dejar a un lado la parte sentimental y se dejan llevar por la experimentación, el placer físico y la popularidad.

 

La mejor técnica para besar: ser uno mismo

 

Mucho se ha escrito sobre cuáles son los mejores besos, los tipos, las técnicas, y demás; pero lejos de esto, hay que tener en cuenta que los besos son espontáneos y naturales. No hay técnica que se deba aprender, más que ser uno mismo y hacerlo con compromiso.

 

Los besos son algo más que un acto pasajero, y necesitan de ciertos componentes para hacerlos especiales:

 

Beneficio: ambos se gustan y se sienten cómodos de estar juntos.

Confianza: se conocen y a través de un beso dan algo más de sí mismos.

Compromiso: están conscientes que mientras se den en el marco de noviazgo, hay compromiso y lealtad.

 

Sabías que…

… Un beso se intercambia un promedio de 250 tipos de bacterias, 9 miligramos de agua, 0.7 gramos de albumina, 0.18 gramos de sustancias orgánicas, 0.71 miligramos de materia grasa y 0.54 miligramos de saliva. Además, el beso implica la actividad de 30 músculos faciales y crea una sensación de bienestar.

 

Curiosidades

 

En Holanda, Rusia, Bélgica, Alemania y Suiza se dan tres besos (derecha, izquierda, derecha)

 

“The Kiss” fue el primer cortometraje de 1896 en mostrar un beso.

 

El primer beso nunca se olvida.

 

De vos depende

 

Finalmente, lo más importante de dar un beso es que lo hagás de corazón, con respeto para vos y para otra persona, pero sobre todo, que te sintás bien, pues besar es una de las mejores formas para demostrar y sentir el cariño y el amor. De vos depende que siempre sea una experiencia inolvidable

 

 

 

31 de diciembre de 2012

Alcanzá tus metas

Cada vez que comienza un año, es una oportunidad de plantearse objetivos de superación personal y lograr que muchos sueños se hagan realidad. Pero, para ello requiere voluntad y tener el firme propósito de cumplirlos. A continuación, encontrarás una pequeña guía para lograr el éxito que deseás sin caer en el intento.

 

Trazá objetivos

 

Los compromisos personales surgen de necesidades y deseos de superación. Tomá en cuenta cuáles metas podés alcanzar, sin dejar de ser realista, alejate de lo que  es fantasioso o muy lejano. Si tenés una meta a largo plazo, plantearte objetivos específicos para que te mantengas en el camino y sé constante el cumplimiento de los pasos para llegar al final.

 

Cuando tenés varias metas, es importante que le dediqués tiempo y esfuerzo a cada una de ellas. Recordá que los objetivos deben ser medibles, al llegar a la fecha límite, revisá cuánto has avanzado, solo así vas a llegar al final.

 

Pensá positivo

 

Hasta el momento tenés tu meta en mente y sabés hacia dónde ir, pero es posible que durante el recorrido, te topés con problemas o contratiempos que te dificulten alcanzar los objetivos. Si esto ocurre, debés hacer una reflexión sobre las acciones que tomaste y ver en dónde caíste o cometiste un error para superarlo y retomar el camino con la vista fija en la meta. Siempre mantenete positivo ante las adversidades y verás que tu esfuerzo será recompensado.

 

El fin no justifica los medios

 

Para cumplir con tus objetivos, vas a necesitar la ayuda de las personas más cercanas a vos, como: tus papás, hermanos o amigos. Está bien que te echen la mano en tus propósitos, pero eso no significa que vas a pasar sobre ellos a manchar la reputación de alguien con tal de satisfacer tus metas.

Una señal que te puede indicar cuando no actuás de manera correcta es tu propia conciencia. Si sentís que has actuado en contra de tus valores o hundido a alguien más, debés de replantear tus acciones.

 

La ambición es mala, siempre y cuando sea para mejorar tu calidad de vida, sin prejuicio de otros. Sin embargo, hace que las personas consigan sus metas sin méritos o dañen la moral de otros.

24 de diciembre de 2012

Mis hermanos son… ¿insoportables?

Tener hermanos/as es lo mejor que te puede pasar, ¿por qué? La respuesta es muy simple: son tus compañeros/as de toda la vida, con quienes compartís muchas cosas buenas y malas.

 

Pero si se llevan mal, analizá cuál es el motivo y enmendalo, al final de cuentas es la misma sangre la que corre por sus venas.

 

A remediar la situación

 

Para que la relación con tus hermanos sea de las mejores, Aula te aconseja:

 

  1. Evitá la rivalidad

No es malo que compitás con tus hermanos/as, incluso eso puede ayudarte a que cuando alguno de ellos/as sobresalga en algo, vos le pongás mayor esfuerzo a superarte como persona.

 

  1. Adiós a los celos

A veces hay celos entre hermanos; por ejemplo, si alguno/a saca mejores notas que vos, te frustrás. Pero esto no debería afectarte, al contrario, debés sentirte orgulloso/a de tu hermano/a y no compararte, cada quién tiene sus propias cualidades.

 

  1. Decile No a las riñas

Hay un momento en que ya no lo/a aguantás más y se hacen presentes los insultos y hasta el maltrato físico. ¡Cuidado! No tenés el derecho de faltarle el respeto a tus hermanos/as ni ellos/as a vos, aunque seás el/la más grande. Mejor respirá diez segundos y mientras se tranquilizan, retirate a otra habitación.

 

  1. Buenos amigos/as en el futuro

Aunque no lo creás, tus hermanos/as siempre estarán allí para apoyarte y aunque tengan muchos problemas en la adolescencia, en el futuro seguramente se llevarán muy bien pues les queda un largo camino por recorrer juntos. Independiente de los problemas actuales, ellos/as siempre van a estar junto a vos.

 

  1. Trabajo en equipo

Pedí su ayuda para que hagan los quehaceres del hogar en equipo. Esto ayudará a que podás relacionarte mejor con tus hermanos/as y que todos trabajen para el mismo fin: dejar la casa impecable.

 

 

 

 

 

  1. Pasatiempos juntos

Para crear más armonía con tus hermanos/as, sugerí ver una película o distraerse con un juego de mesa juntos. Esto hará que interactúen más y los una como familia.

 

  1. Prefieren más a él o a ella

Todos los hijos quieren llamar la atención de los padres, por eso es que estos últimos deben darle su cariño a todos por igual. Pero si vos sentís que tu hermano/a es el centro de la vida familiar, hablá con tus papás y expresales como te sentís. Ellos sabrán explicártelo y mejorarán la situación.

 

Fuentes: psicóloga clínica Verónica Castro, verocastrops79@gmail.com; psicólogo José Ricardo Sandoval, jr@psicologiaguatemala.com; y el libro Los cinco lenguajes del amor de los jóvenes, Gary Chapman, editorial UNILIT