24 de enero de 2013

¿Sufrís de ansiedad?

1. Ante situaciones nuevas e inesperadas, ¿qué experimentás?

2. Analizá brevemente… ¿Cómo es tu carácter?

3. En un fin de semana que no tenés nada que hacer, ¿disfrutás de tu tiempo libre?

4. Como diría el dicho: ¿te ahogás en un vaso de agua?

5. ¿Cuando estás nervioso/a, ¿cómo se manifiesta tu nerviosismo?

6. ¿Cómo te sentís después de un examen?

7. Tu maestra te eligió para ser maestro/a de ceremonias el día de la clausura de tu colegio, ¿qué hacés?

Respuesta:

La serenidad andando No padecés de ansiedad, quizá alguna vez has perdido el control de la situación, pero nada del otro mundo y seguro ha sido por una causa justificada. ¡Excelente! Si continuás por ese camino, tendrás una vida más pacífica y plena.

En pleno riesgo… Aunque no padecés de un alto grado de ansiedad, tendés a perder la calma cada vez más seguido. Es necesario ver lo que te está afectando para no empeorar las cosas. En vos está mantener la calma, practicá la autorelajación y te sentirás mejor.

¡Ansiedad desmedida! Padecés la mayoría de rasgos de la ansiedad: inseguridad y negativismo. Sin olvidar las reacciones físicas que acompañan al nerviosismo severo… ¡Ojo! Nada ganás con preocuparte por cosas que n han pasado. Disfrutá de cada momento sin atormentarte por el futuro. ¡Relajate!