7 de febrero de 2013

¿Te dejás llevar por tus impulsos?

1. Estás en plan de ahorro y un día que vas al supermercado con tu mamá mirás que están promocionando un nuevo pastelito que se ve delicioso. ¿Qué hacés?

2. Has decidido tomar clases de karate en vacaiones, pero al platicar con un amigo te das cuenta que él recibirá clases de computación. Tu reacción es:

3. Te enteraste de que hayb una gran rifa en la que te podés ganar un carro y un viaje a Europa. La pregunta del siglo es: ¿cómo elegís el número?

4. Vas con tu papá en el carro cuando de pronto alguien se pasa el rojo y casi los choca, ¿cuál es tu reacción?

5. Estás en un centro comercial cuando de pronto ves pasar a la pareja de tu mejor amigo con otra persona… ¿qué hacés?

6. Estás en primera fila del concierto de tu artista favorito y los de seguridad se descuidan, estás a un paso de subirte al escenario, ¿qué hacés?

7. Tu hermano y vos hicieron planes para salir juntos, pero de pronto suena el teléfono y no de tus amigos te invita a salir a dar una vuelta. ¿Qué le contestarías?

Respuesta:

Vos dominás tus impulsos Tus impulsos no te van a agarrar desprevenido/a nunca, ya que sabés controlarte y no te dejás llevar por la pasión del momento. Pensás muy bien antes de hacer o decir algo. Esto es bueno porque generalmente tomás decisiones acertadas, sin embargo, tené cuidado, podés dejar pasar buenas oportunidades, que no se repiten. Hace un equilibrio entre rapidez y certeza.

Momento… controlate. La mayoría de veces tendés a dejarte llevar por tus impulsos, especialmente cuando no debés hacerlo. Tratá de ponerle más coco a tus decisiones, ya que por lo general, después te arrepentís. Controlate, si te dejás llevar por tus impulsos sin razonar te podés meter en serios problemas.

¡Descontrol total! Vos actuás impulsivamente y eso te ha llevado a cometer muchos errores. ¡Alto! Recordá que las personas impulsivas por lo general sufren de culpa por su mal actuar. De ahora en adelante, pensá dos veces antes de decir o hacer algo, sobre todo cuando sintás enojo o desesperación.