4 de octubre de 2011

Yo y nadie más

Velan solo por sus propios intereses, no les importan los demás, pues en su mundo únicamente hay espacio para ellos mismos. Les gusta que siempre se les alabe por sus “buenos actos” y difícilmente reconocerían que los demás son tan ágiles o perfectos como ellos. Así es el mundo de los egocéntricos.

Un mundo materialista

 Debido a la forma de vida que tiende a ser materialista e individualista, muchos jóvenes van cada vez más encaminados al egocentrismo. Inconscientemente se encierran y evitan que sus padres, amigos, compañeros, maestros les ayuden. Se vuelven personas solitarias o bien, muy aisladas, y son adictas a la admiración de los demás… sin ella, se sienten frustrados y defraudados. Se encierran en su cuarto, pasan todo el día navegando por Internet, prendidos en el BB o el iPod con tal de que nadie se meta en su vida. Cuando un amigo o familiar pasa por dificultades, no les gusta ayudar y se mantienen ajenos.

 

 

Perfil del egocéntrico

  • Necesita basarse en aspectos materiales para llenar su vida
  • Se exhibe y se luce en cualquier lugar
  • Le gusta mostrar a los demás lo último que se compró
  • No le importa pasar sobre las personas que lo estiman para conseguir sus metas
  • No prestan sus cosas
  • Abusa de los más débiles
  • Busca poner en ridículo a las personas que le rodean
  • Tiene problemas emocionales, como la depresión
  • Es alguien solitario

 

¿Qué problemas podría acarrear?

 Quien es egocéntrico evita su buen desarrollo personal y el de sus habilidades interpersonales. También puede pasar por las siguientes dificultades

 Encontrará contradicciones al momento de querer imponer sus criterios y opiniones

  1. Lo aislarán, rechazarán y marginarán constantemente
  2. Se sentirá siempre amenazado por los demás
  3. Sufrirá por ser una persona envidiosa y celosa
  4. Tendrá un constante sentimiento de soledad
  5. Le costará trabajar en equipo
  6. Querrá ser perfecto y sentirá frustración cuando las cosas no le salgan bien

 Se puede cambiar

 Para corregir esta forma de ser, se pueden seguir los siguientes consejos:

  • Aumentar la autoestima y confianza en sí mismo
  • Perder el temor de fallar
  • Evitar buscar la admiración y aprobación de los demás
  • Buscar apoyo en la familia y amigos
  • Dejarse aconsejar
  • Respetar y tolerar las opiniones ajenas
  • Cultivar los valores de humildad y sencillez
  • Aprender a convivir y trabajar en grupo
  • Buscar hacer obras de caridad

 

En realidad, no existe una regla mágica que evite que en determinado momento se nos eleve el ego, pero sí podemos evitar que este invada y domine nuestra forma de actuar y pensar. Por ello es tan importante que te involucrés en actividades grupales u obras sociales donde aprendás a trabajar en equipo, en beneficio tuyo y de otras personas. Intentalo y tu vida se enriquecerá enormemente.